Zach Wilson a los Saints. Sí, has leído bien. El ex número 2 del draft, recién salido de una tumultuosa etapa con los Jets, ha firmado un contrato de un año con Nueva Orleans. No es el movimiento más llamativo de la temporada baja, ni mucho menos, pero es uno que levanta algunas cejas y provoca mucho debate entre los fieles de Who Dat.
Mira, los Jets se rindieron con Wilson después de tres temporadas en las que completó solo el 57% de sus pases, lanzó 23 touchdowns y 25 intercepciones, y registró un QBR que rara vez superó los 30. Su último partido con el uniforme de los Jets lo vio relegado al banquillo en el descanso contra los Commanders después de ir 4 de 11 para 26 yardas. Esos números no gritan exactamente "futuro mariscal de campo de la franquicia". Pero aquí está la cuestión: todavía tiene solo 24 años. Las herramientas físicas que lo convirtieron en una selección tan alta del draft de BYU –la fuerza del brazo, la movilidad– no han desaparecido. Simplemente no se han traducido en un éxito constante en la NFL. Todavía.
Entonces, ¿cuál es el plan aquí para los Saints? Derek Carr es el mariscal de campo titular indiscutible, viene de una temporada en la que lanzó para 3,878 yardas y 25 touchdowns. Pero detrás de él, la tabla de profundidad era… escasa. Jake Haener, una selección de cuarta ronda en 2023, sigue siendo en gran parte una incógnita. Traer a Wilson con un contrato de un año, presumiblemente de bajo costo, es un movimiento clásico de bajo riesgo y alta recompensa. Si fracasa, los Saints pierden un capital mínimo. Si el coordinador ofensivo Klint Kubiak, quien ayudó a Kirk Cousins a tener una sólida temporada 2023 en Minnesota antes de su lesión, puede aprovechar parte del talento latente de Wilson, Nueva Orleans podría haber encontrado al mejor suplente de la liga. O, me atrevo a decir, un futuro activo comercial.
Esta no es la primera vez que un mariscal de campo joven con problemas tiene una segunda oportunidad. Piensa en Ryan Tannehill, quien pasó de ser un descarte de los Dolphins a ser titular de los Titans y contendiente a los playoffs. O incluso Geno Smith, quien resucitó su carrera en Seattle después de años como suplente. La situación de Wilson no es idéntica, pero el plan para un resurgimiento de la carrera existe. La presión en Nueva Orleans será significativamente menor que en el circo mediático de Nueva York. No se esperará que salve la franquicia; se esperará que aprenda, se desarrolle y esté listo si Carr cae.
En serio: creo que este es un movimiento brillante para los Saints. Para un equipo que no ha encontrado un juego de mariscal de campo consistente desde que Drew Brees se retiró después de la temporada 2020, agregar un ex número 2 del draft con talento en bruto por una inversión mínima es un negocio inteligente. El contrato de Carr lo hace difícil de mover, pero su desempeño el año pasado, aunque decente, no inspiró exactamente confianza en que sea la respuesta a largo plazo. Wilson representa un billete de lotería. Nueva Orleans necesita definir su identidad ofensiva bajo Kubiak, y tener un mariscal de campo con el atletismo de Wilson podría abrir algunas posibilidades interesantes si alguna vez ve el campo.
¿Mi opinión atrevida? Zach Wilson lanzará más pases de touchdown para los Saints en 2024 de los que lanzó en su última temporada con los Jets, donde solo logró ocho en 12 partidos. Es una afirmación audaz, considerando sus problemas pasados, pero un cambio de escenario y un foco menos intenso podría ser exactamente lo que necesita. No será el titular, pero apuesto a que lo veremos en jugadas significativas en algún momento de esta temporada.
**Predicción audaz:** Los Saints traspasarán a Zach Wilson por una selección de draft del Día 3 antes de la temporada 2025.